Jugando ajedrez aprendemos a vivir.

25 Jun 2024

Empecemos. Hola, muchísimas gracias por acompañarnos en un episodio más. El día de hoy tenemos un invitado especial, David Espinosa, es maestro de ajedrez, es maestro de matemáticas y acaba de tener un triunfo con el equipo de ajedrez de Querétaro Christian School. David, muchísimas gracias por acompañarnos. Obviamente, tú tienes cosas que quieres decirnos, [pero] hay una cosa [con la] que yo quiero empezar y te quiero preguntar: yo sé que en la escuela hablan mucho del JOY. ¿Me puedes hablar de eso, por favor?

Aplicación: La misión de nuestro ministerio (y de nuestra crianza) debe estar claramente anclada en la verdad bíblica desde el inicio, como lo establece el título (3 Juan 1:4). Reflexión: Si mi vida fuera un podcast, ¿cuál sería el "gozo" o misión principal que la gente identificaría inmediatamente en mi introducción?

El Fundamento: ¿Qué es JOY?

Claro que sí. Mira, trabajamos en el JOY, como tú bien mencionabas. Fue nuestra bandera durante la preparación y nuestra participación. JOY es Jesus, Others, Yourself (Jesús, Otros, Tú Mismo). Lo que estábamos buscando nosotros es que los niños supieran que todo lo que ellos hagan, no solo en el ajedrez sino en la vida, siempre debe de ir enfocado en agradar a Dios.

Primero Jesús. Tu testimonio, lo que hable de ti, va a reflejar a Jesús. Ganes o pierdas, [lo importante es] tu carácter. Estamos modelando el carácter de Jesús.

¡Perdón, eso está bien padre, David! Porque entonces me estás diciendo que el torneo de ajedrez y tu clase de ajedrez se trata de algo más grande o mayor, que trasciende el ajedrez. Así es, no es en sí el ajedrez, es formar el carácter. ¡Qué papá no quisiera meter a su hijo a un taller que dice que es de ajedrez, pero realmente van a formar su carácter!

Aplicación: El acrónimo JOY es un método práctico para recordar el doble gran mandamiento: amar a Dios (Jesús) y amar al prójimo (Otros) antes que a nosotros mismos. Reflexión: En mis victorias diarias, ¿busco principalmente mi propia gloria (Yourself) o estoy modelando activamente el carácter de Cristo (Jesus)?

Fundamento Bíblico: Carácter y Dominio Propio

[David cita Proverbios 16:32-33] Mejor es el que tarda en enojarse que el fuerte, y es mejor que el que se enseñorea en su espíritu que aquel que toma una ciudad.

Entonces, habla acerca del dominio. Cuando yo llevo a mis niños a competir, ellos tienen que aprender a dominarse. Los papás tienen que aprovechar para formar el carácter de sus hijos.

Continuando [el proverbio], menciona: "La suerte está echada, pero Dios concede la victoria". Entonces, esto es parte de lo que un niño y un adulto tienen que madurar: no siempre van a ocurrir las cosas como tú esperas, pero Dios tiene todo en control.

Aplicación: Debemos enseñar a nuestros hijos que el dominio propio (señorearse del espíritu) es una victoria mayor ante los ojos de Dios que cualquier trofeo terrenal (tomar una ciudad). Reflexión: ¿Estoy más impresionado por la fuerza y el éxito externo de mis hijos, o por su creciente capacidad de mostrar dominio propio y tardanza para la ira?

El Valor de Fracasar en un Ambiente Controlado

Inicialmente, nosotros dentro del taller de ajedrez empezamos con una preparación individual. El ajedrez es uno a uno. Y lo que buscamos principalmente es que el niño se automodele, se conozca, explore el perder.

Queremos que se frustren, queremos que sufran bien. O sea, en un ambiente controlado donde tú los puedes abrazar, los puedes cuidar, los puedes instruir. Y pueden ellos saber que está bien, o sea, está bien fracasar, es aprender. Fracasar bien.

Aplicación: Permita que sus hijos enfrenten fracasos pequeños (en ambientes controlados) mientras usted está presente para instruirlos, demostrando que el fracaso no es final, sino una herramienta de aprendizaje redimible. Reflexión: ¿Mi deseo de proteger a mi hijo de todo dolor le está robando la oportunidad de aprender a depender de la gracia de Dios en medio de la frustración?

El Maestro Podadora vs. El Mundo Real

Posteriormente, Dios nos ha llevado a explorar ciertas invitaciones, participar con niños que no están dentro de la escuela. Exponer a los niños de una escuela cristiana al mundo real, donde quizás les hagan trampa.

[Paréntesis del anfitrión: David, cuando eras niño te hicieron trampa]. Claro que sí. [Anfitrión: Y no querías llevar a tus chavos a las competencias]. Me preocupaba exponerlos. Digamos que en ese caso yo era el "maestro podadora". Querías evitarles frustraciones a tus chavos.

Sí. Entonces los preparaba, los instruía: "Allá afuera va a pasar esto, te puede suceder que te hagan trampa, que el árbitro no te crea, que adultos te hagan caras". Pero al final de cuentas, más allá de la trampa, se trata de lo que Dios quiere hacer en los niños.

Aplicación: En lugar de solo evitarles el sufrimiento (ser "podadoras"), debemos equipar (preparar e instruir) a nuestros hijos para enfrentar un mundo caído, confiando en que Dios usará esas pruebas para Su propósito en ellos. Reflexión: Cuando mi hijo se enfrenta a la injusticia, ¿mi primera reacción es rescatarlo (podar) o usar la situación para discipularlo sobre la soberanía de Dios?

La Importancia de Hacer Equipo con los Papás

Tenemos que hacer equipo con los papás. Es muy importante, porque en el momento en que damos el siguiente paso y los niños se enfrentan a otras personas, es importante que el niño esté cobijado en todo momento por el papá.

Hemos observado que el rendimiento de un niño es totalmente diferente cuando va solo con su entrenador. Llega un momento en que se siente solo, se sabe solo, y busca a papá y busca a mamá.

Para decirlo en pocas palabras: si el papá va al torneo, el niño gana; si el papá no va al torneo, el niño pierde. [David clarifica:] El niño puede ganar o puede perder, pero no es la misma emoción. No es lo mismo que te pares en un podio a sonreír [con] un trofeo y que todas las caras que tú observas no son familiares, o que estés en un partido... y voltees hacia el público y veas a tu jefa y tu papá te dice: "¡Dale!". No hay manera de que un entrenador o un maestro sustituya a un papá, jamás.

Aplicación: La presencia de un padre o una madre en los momentos de presión (éxito o fracaso) del hijo tiene un poder de afirmación insustituible que ningún entrenador o maestro puede igualar. Reflexión: ¿Mis hijos saben que mi presencia es incondicional, o estoy priorizando otras cosas por encima de estar allí para ellos en sus "derrotas" y "victorias"?

JOY: Amar al Prójimo (Incluso al Oponente)

Quiero regresar al JOY. Nos dijiste Jesus, primero va Jesús. Después van los otros.

Ahí era bien contradictorio, era complicado para los más peques poder explicarles. Yo quiero que tú ganes, es una competencia. Pero no quiero que ganes si vas a pisotear a alguien, si vas a hacer sentir mal a otra persona, si no vas a dar un buen testimonio, o si vas a ir a hacer trampa. No queremos ganar [así].

Eso es opuesto a la cultura. En la cultura mundial tenemos bien el "que no tranza, no avanza". Los deportistas de alto rendimiento humillan a sus contrincantes, engañan a los árbitros. Y tú les estás diciendo... "quiero que ganes, pero que ganes con honestidad".

Les dije: "No nos vas a ver bien una victoria, una medalla no nos vas a ver bien un triunfo, si alguien da una queja de que hiciste trampa".

Aplicación: Debemos enseñar activamente a nuestros hijos que la forma en que ganan (con honestidad y respeto al oponente) es infinitamente más importante ante Dios que el hecho de ganar. Reflexión: ¿La cultura de "ganar a toda costa" se ha infiltrado en mi hogar, o estoy modelando que el segundo gran mandamiento (amar al prójimo) se aplica incluso en la competencia?

Una Lección Difícil: Amar es más Importante que Ganar

[Anfitrión:] Sé que tú tienes alumnos muy capaces que... los dejaste sin participar... Fue difícil. Dejaste sin participar a niños muy buenos para darles una lección de que es más importante amar al contrincante que ganar.

[David:] Tuvimos ahí la oportunidad de decir: "Bueno, lo podemos llevar, pero ¿qué tan bueno puede ser para un niño llevarlo cuando ahorita su soberbia está a tope?". Vamos a amar al niño permitiéndole que sepa que hay algo más importante que ganar.

[Anfitrión:] Me fascina... amo tanto al niño que lo privo de un privilegio... pero lo amo tanto que lo voy a dejar en la banca porque quiero que él entienda esta Verdad que es mayor que el ajedrez.

Aplicación: Amar verdaderamente a un hijo (ágape) a veces significa retener un privilegio, incluso uno merecido por su talento, para tratar un asunto más profundo del corazón, como la soberbia. Reflexión: ¿Estoy dispuesto a sacrificar un "resultado" (un trofeo, una calificación) que me daría gloria como padre, si eso es necesario para que mi hijo aprenda una lección de humildad y gracia?

El Enfoque en el Equipo: Redimiendo un Juego Individual

De ahí se desprende el motivo de por qué buscamos una competencia en equipos. No queremos formar ajedrecistas perfectos. Queremos decir: "Aquí está el mejor equipo".

Lo importante es que el niño sepa que él no es más importante que sus compañeros. Creo que de ahí se desprende mucho del JOY, de poder amar a otros. De poder tú, como capitán... abrazar a tu compañero, animarlo y saber que tu resultado depende también del otro.

[Anfitrión:] Les estás enseñando... que somos un cuerpo. Y si la uña se siente superdotada y cree que no necesita al dedo, va a fracasar... Estás [tomando] un juego individual egocéntrico y [redimiéndolo] para beneficio del corazón de los muchachos.

Aplicación: Debemos utilizar las actividades (incluso las individuales) para enseñar el concepto bíblico del "cuerpo de Cristo", donde el éxito del individuo depende y contribuye al bienestar de toda la comunidad. Reflexión: ¿Estoy criando a un "ajedrecista perfecto" (enfocado en sí mismo) o a un miembro del "mejor equipo" (enfocado en amar y servir a la iglesia y la comunidad)?

Testimonio: Rompiendo Etiquetas

Mi corazón [inicialmente] estaba puesto en apoyar a los papás, porque estamos en una guerra en que los niños utilizan muchas pantallas... nos enfrentamos con muchos diagnósticos de TDA... Pero por otra [parte], mi corazón estaba para [preguntar]: ¿Y qué pasa con aquellos niños que no son buenos?

El ajedrez es una excelente herramienta para extender el periodo de atención. Amo mucho el caso de un niño que... constantemente iba a la dirección... Y entonces yo dije: "¿Qué pasa con ese niño?". Resultó que el niño... era buenísimo [en ajedrez]. Lo metieron a mi taller y yo dije: "Esto no es un diagnóstico de falta de atención (TDA), porque el niño me permanece a mí una hora sentado, atento".

Dios puso el ajedrez para que los papás tuvieran esa esperanza de decir: "Oye, qué loco... Dios ama tanto a mi hijo que permitió este momento especial para que mi hijo... pueda quitarse el estigma, pueda quitarse la etiqueta".

Aplicación: Nunca acepte una etiqueta (médica, psicológica o social) como la definición final de un niño; busque activamente los dones específicos que Dios ha puesto en él, los cuales pueden estar ocultos. Reflexión: ¿Las etiquetas que el mundo (o yo mismo) le ha puesto a mi hijo han limitado mi fe en lo que Dios puede hacer en él y a través de él?

La Responsabilidad: "¿Tú Qué Quieres Construir?"

[Continuando el testimonio:] Me lo senté, jugamos ajedrez, jugamos con unos Legos y yo le expliqué...: "Esto es todo lo que Dios te ha dado... Tienes que empezar a trabajar. ¿Qué te gustaría construir para tu futuro?".

Lo hiciste responsable de su vida. Y le dije: "No es culpa de la maestra, no es culpa de mamá, no es culpa de papá. Eres tú, ¿qué quieres?". Y ahorita, dos años después, es uno de los niños que nos llevamos a jugar a la final.

[Anfitrión:] Me encanta que tú desde primero de primaria... le diste lo mismo [que Deuteronomio 30]: "Pongo delante de ti la vida y la muerte... Escoge". ...entregarles a los niños la responsabilidad de sus vidas. Es algo que Jesús dice: el que oye estas palabras y las hace... construye sobre la roca.

Aplicación: Debemos devolver a nuestros hijos la responsabilidad de sus decisiones, explicándoles bíblicamente que sus acciones (obediencia o desobediencia) son los bloques con los que construyen su vida sobre la Roca o sobre la arena. Reflexión: ¿Estoy construyendo la vida de mi hijo por él (quitando bloques difíciles), o le estoy enseñando a construir su propia vida sobre la Roca (Cristo), haciéndolo responsable de sus elecciones?

Entrenando a los Papás: Manejando Expectativas

Entrenar papás. Voy a tener dos tipos de niños. Aquellos que están porque necesitan estar (aprender a concentrarse)... Y del otro lado, vas a ver niños que son talentos.

Ahí te enfrentas con los papás. Primero, los que ya son muy buenos: sus papás quieren que vayan a competencias individuales... Y yo digo: "No, espérate, no quiero que tu hijo se estampe...".

[Anfitrión:] Quieres que se frustre, ¿sí? [David:] Sí, pero no quiero que se desanimen. Dios con nosotros es un buen padre. O sea, Dios siempre va a permitir que tú vivas tus consecuencias... pero siempre va a estar para animarte. No es aventarlos a los lobos.

Y del otro lado, hay que explicarle a los papás... "Tu hijo no va a ir al torneo, no porque no sea bueno... tu hijo está por otros motivos". No queremos que vaya a vivir una experiencia que nada le va a aportar.

Aplicación: Como padres, debemos someter nuestras propias expectativas (ya sean de alto rendimiento o de comodidad) al propósito real de Dios para la actividad, que a menudo es el crecimiento del carácter del niño. Reflexión: ¿Mis expectativas para mi hijo están basadas en mis propios deseos de éxito, o he buscado entender el propósito específico por el cual Dios tiene a mi hijo en esta situación (aula, equipo, taller)?

Conclusión: Presentes en la Derrota

Quisiera que concluyamos con un consejo que tú le des a los papás.

Yo voy a decir algo que a mí me dijo una mamá... La mamá me mandó una fotografía... el niño está orando [abrazado a] ella porque acaba de perder en un torneo. Y la mamá me concluyó diciéndome: "Esto es lo que vale más que cualquier medalla: poder estar presente en la derrota de mis hijos, porque ese es el amor".

¡Qué padre, David! Al niño no se le va a olvidar que abrazó a su mamá cuando acababa de perder. Y sí se le va a olvidar si quedó en primero o en segundo. Esas cosas sí se olvidan, pero el momento de conexión con la mamá... esa mamá creció durante el torneo... dando gloria a Dios y enfocándose en lo importante.

Aplicación: El verdadero trofeo de la paternidad no se encuentra en el podio de la victoria, sino en el abrazo que damos en el momento de la derrota, reflejando el amor incondicional de nuestro Padre celestial. Reflexión: Cuando mi hijo fracasa, ¿me ve principalmente como un entrenador enfocado en el resultado, o como un refugio seguro que lo abraza en su dolor y lo apunta a Cristo?

Cierre y Citas Bíblicas Base

Qué padre, David, muchísimas gracias de verdad por acompañarnos. Gracias por enseñarnos que el taller de ajedrez se trata de algo mucho más. Si alguien quisiera empezar un taller de ajedrez, ¿estarías dispuesto a compartir lo que Dios a ti te ha mostrado?

Sí, por supuesto. Nos pueden escribir en redes sociales y los ponemos en contacto con el profe David. Muchísimas gracias por acompañarnos. Nos vemos el próximo martes en un episodio más de "No Tengo Mayor Gozo".

Citas Bíblicas Base:

3 Juan 1:4: "No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad".

Proverbios 16:32-33: "Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. La suerte se echa en el regazo; Mas de Jehová es la decisión de ella".

Marcos 12:30-31 (El Fundamento JOY): "Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón... Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo...".

Deuteronomio 30:19: "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, de que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida...".

Mateo 7:24: "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca".

Ve a Youtube y checa los comentarios, Gracias..

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