Goza la vida que tienes hoy

17 Feb 2026

Introducción

El episodio de hoy no estaba planeado con este tema, pero te quería compartir algo. Estaba pensando en cómo, a veces, siento que repito muchas de las mismas cosas; siento como que este mensaje ya lo di o ya lo platicamos por aquí.

Entonces, caí en cuenta de algo que no había notado cuando hice el episodio sobre cómo a nuestros hijos les tenemos que repetir una y otra vez las instrucciones: tú y yo somos igualitas. Necesitamos escuchar el mismo mensaje tantas veces porque se nos olvida, porque pasan los días y nos volvemos a desanimar, o nos volvemos a sentir inquietas e insatisfechas. Me encantó hacer esa conexión y reconocer que necesito que me repitan lo mismo una y otra vez.

Con eso, te voy a hacer una pregunta: ¿Estás feliz en la vida que tienes hoy? ¿Estás plena con la vida que estás viviendo hoy?

Reflexión sobre el Contentamiento

Hace unos días fue el cumpleaños de una de mis mejores amigas y la fuimos a celebrar en una cena de parejas. Le estábamos preguntando cómo lo había celebrado el mero día y ella, con una sonrisa de oreja a oreja, nos decía lo agradecida que estaba por la vida que tenía. Había ido a comer solo con sus hijos y su esposo, pero no dejaba de dar gracias a Dios; era genuino, yo podía palpar esa felicidad.

Al día siguiente le hablé y le dije: "Me encanta escucharte, siempre te veo tan contenta con lo que Dios te ha dado". Ella me respondió: "Ely, es que de verdad la vida que Dios me ha dado es un sueño; es el sueño que siempre tuve, estoy viviendo la vida que soñé".

Pensaba: "Dios, cómo desperdiciamos tanto tiempo y tantas temporadas pensando que 'ya casi' voy a estar súper feliz", o diciendo "estaría feliz, excepto por esto". Usando ejemplos de la maternidad, a veces pensamos: "Podría gozar mucho más a mi bebé si tan solo pudiera dormir un poco más, o si tuviera más tiempo para mí, o si tuviéramos mejor economía".

Lo que veo en mi amiga es lo que quiero transmitirles: tenemos que disfrutar la vida que Dios nos ha dado hoy. Tenemos que disfrutar nuestra maternidad.

Fundamento Teológico

Quiero ser bien enfática en esto: la meta final no es la maternidad; el logro final no es la maternidad. A veces quiero darle mucho valor porque sí lo tiene, pero corro el riesgo de hacer de ella el "todo".

La meta final es conocer más a Dios, amar más a Dios y depender más de Él. Dios usa nuestra maternidad para enseñarnos qué tan necesitadas estamos de Él y cómo hay áreas donde seguimos siendo egoístas y necesitamos ser pulidas por Él. Pero no es el logro final, porque vendrán muchas etapas. No siempre fuimos mamás y, aunque ahora siempre lo seremos, un día nuestros hijos ya no estarán en casa. Dios usará otras temporadas para trabajar en nosotras y acercarnos más a Él. Ese es el propósito supremo.

Perdemos mucho tiempo sin disfrutar el presente porque siempre estamos esperando que algo pase o cambie. La Biblia le llama a esto "vanidades ilusorias", porque son cosas en las que ponemos nuestros ojos o nuestra esperanza —algo externo que ahorita no tengo— pensando que cuando eso suceda, entonces realmente estaré plena.

Aplicación Familiar y Maternidad

Déjame decirte algo: nuestros hijos no van a volver a tener la edad que tienen hoy. Ya no va a regresar el tiempo ni podremos echar marcha atrás.

Hace unos días, mi teléfono me mostró un recordatorio: una foto de mis hijos que hoy tienen ocho y siete años, pero ahí tenían dos y tres. Estaban chiquitos, cachetones, cuando todavía hablaban como bebés. Vi la foto y pensé: "¡Qué increíble! Ya ni me acuerdo de haber vivido bien el momento". Pero, gracias a Dios, la siguiente foto era una selfie donde yo salía con ellos y tenía una sonrisa de oreja a oreja. Sentí un gran agradecimiento al ver que en ese momento lo estaba gozando, aunque recuerdo que eran días pesados y tediosos.

Dios, regálame en cada etapa el poder estar contenta y agradecida. Retos siempre van a haber; eso es parte de ser adultas. Dios nos dice que en este mundo tendremos aflicción. Si eres soltera, recién casada, tienes hijos chicos o grandes, o ya eres abuela, las dificultades siempre estarán ahí. Siempre tendremos una excusa para no estar plenas si ponemos la mirada en las circunstancias.

Fundamento Bíblico

Creo que por eso, cuando Dios nos habla en Su Palabra, nos dice: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias".

¿Por qué dice eso? Porque siempre habrá algo de qué preocuparse. A veces cosas fuertes, a veces no tanto, pero Dios nos dice: "Mejor pídeme a mí, pero con un corazón agradecido". Ese es el recordatorio para esta semana: disfruta la vida que Dios te ha dado hoy, así como está, con sus retos y con sus cosas espectaculares.

Advertencia contra las Vanidades Ilusorias

No se vale que hoy no estés gozando la vida que Él te dio. No se vale tampoco por tus hijos; somos su ejemplo y ellos nos están viendo. Esas "vanidades ilusorias" siempre prometen lo que no pueden dar.

Les doy un ejemplo sencillo: llevaba casi dos años queriendo una aspiradora que vi a una influencer. Se veía magnífica. Por fin me animé, la compré y, cuando llegó, fue una decepción. No tenía la succión que quería ni hizo el trabajo que esperaba. Me reí con mi esposo y pensé: "Qué fuerte. Cuántas cosas en nuestra vida son como esa aspiradora". Pensamos que algo externo nos hará la vida increíble, pero ese aire de satisfacción se esfuma rápido. A veces, ni siquiera son lo que esperábamos.

Conclusión

Hoy simplemente te quiero recordar algo que ya sabes, pero que necesitamos que nos repitan como a niños: hoy es el día que puedes gozar plenamente de la vida que Dios te ha dado. No mañana, no cuando "aquello" suceda.

Un corazón gozoso, como dice la Biblia, hermosea el rostro. Nada va a transformar nuestra casa y nuestras vidas como un corazón plenamente agradecido en el presente. El cambio se hace en tu corazón y eso solo lo puede hacer Dios en nosotros, no algo externo. Te animo a que vayas y empieces a gozar del regalo de la vida que Dios te dio. Nos vemos en la próxima.

« Volver a Haciendo Hogar

Contenido