Papá, ¿Cuánto Cuesta un Capibara?

14 Jan 2026

Introducción

Hola, quiero platicarles algo que ha estado pasando por mi mente en estos últimos días. Empezó por ahí en un reel de Facebook en el que se ve a un papá inmóvil dentro de su coche; solamente se ve él en el plano y empiezan a poner texto sobre cómo se siente y qué es lo que está pensando.

Está preocupado por el dinero, las cuentas, las cosas que tiene que pagar. Está preocupado incluso porque no se ha comprado ropa y, de repente, aparece en el plano su hija y le dice: "Papá, ¿cuánto cuesta un capibara?". Y él le responde: "No sé", totalmente sacado de onda. "Hay que comprar un capibara", dice ella muy contenta.

Eso me hizo acordarme de que a mí también me pasa eso en estas fechas.

Desarrollo: La Distracción del Corazón

Para empezar, como somos apartados y escogidos, fuimos alejados del estado donde nacimos y ahora estamos en otro lugar. Llega diciembre y no tenemos a la familia cerca. Claro que tenemos amigos y los vemos a menudo en la iglesia, y en estas fechas también nos llegamos a poner de acuerdo, pero sí nos pasa que llegan estas fechas y lo que más nos pesaba era todo lo que había que pagar.

Si tenías deudas, si tenías que visitar a gente con la que no te llevabas bien y querías mejorar eso... estás preocupado por cómo vas a terminar diciembre para ver si enero no nos pega mucho con la "cuesta", si no suben los precios, si no sube el dólar o si el bitcoin se cayó. Queremos verlo con gracia, pero a veces no sucede así.

Me acordé con este video precisamente de la relación con mi hija, porque ella es así. Podríamos decirlo de mala forma: "ellos viven desconectados de la realidad", pero creo que más bien, a veces, parece que nosotros somos los que estamos desconectados de la verdadera realidad. Estamos distraídos de lo que sí tenemos y distraídos de recordar lo que antes no teníamos y hoy sí poseemos.

A veces pensamos: "es que este coche que vi está mejor que el mío" o "esta casa está mejor", o "no vivo en tal zona, ¿por qué no vivo ahí?". Y de repente, alguien o algo —en este caso ha pasado con mi esposa— me lo recuerda: "¿No te acuerdas dónde vivíamos?".

Reflexión: El Dios que Rescata y Sostiene

Yo me llego a acordar. ¿Te acuerdas cuando vivías arrimado con la familia? Me acuerdo mucho de eso. ¿Te acuerdas que vendías en la calle? Yo vendía en la calle cuando era niño; vendía hot cakes y gelatinas. Digo que "vendía" porque casi no vendía nada; era más el trabajo de querer salir adelante, y eso ya no está.

Hoy tengo una familia y una hija que sale con sus ocurrencias. Si estamos desconectados, no son ellos, somos nosotros. Nos desconectamos de todo lo que Dios ha hecho por nosotros, de lo que hace cada día y de lo que, a grandes rasgos, ha hecho de forma enorme al sacarnos de donde nos sacó.

A mí me sacó de estar nada más como músico buscando el puro dinero, para ahora tenerme como músico en la Iglesia y poder decir: "Gracias, yo no merezco estar aquí. Yo te negaba, pero estoy aquí y estoy sirviendo". A veces puede haber complicaciones: no ensayé las canciones, no me las mandaron a tiempo o yo no las mandé. Pero siempre vuelvo a recordar: "Gracias por estar, porque Tú me tienes aquí, Dios".

Porque en lugar de estar en otro lugar, estoy aquí; porque en lugar de que nosotros sigamos con la vida que llevábamos, Tú nos has rescatado. Quizá todos tienen su historia; algunos podrán tener una historia mucho más triste que la mía, no digo que la mía sea la más triste. Sea lo que sea que hayas pasado, a fin de cuentas, Dios incluso en eso te sigue sosteniendo.

Fundamento Bíblico y Testimonio

Se nos olvida eso porque ahora alguien puede ver tu vida y decir: "¡Wow, se ve que no sufre, no le pasa nada, todo está bien!". Pero tú, en tu experiencia, sabes todo lo que has vivido. Hoy te digo esto: hay esperanza.

Me he topado con gente que me ve y me dice cosas curiosas. Una vez platicaban dos amigos sobre sus estudios en escuelas públicas y me preguntaron a mí: "¿Y tú? Tú de seguro estuviste en escuela privada". Y yo me quedé sorprendido: "No, no pude estudiar en una escuela privada, ¿cómo crees?". Me dijeron que "me veía" como de escuela privada.

¡Wow, gracias a Dios! Porque yo vengo desde cero y no hay un mérito en que ahora esté así. No hablo de méritos, sino más bien insisto en de dónde te sacó Dios, de dónde te trajo y por qué te trajo. Porque ahora lo que sigue es darnos cuenta de qué es lo que me toca hacer ahora que ya nos trajo aquí.

Aplicación Familiar y Conclusión

Tienes un ministerio grande: tu iglesia, pero también tu ministerio más importante que es tu familia. Gracias a Dios tengo amigos que me han recordado que, después de tu relación con Dios, tu familia es lo primordial. Y yo digo: "Gracias, tienen razón".

Vuelvo a lo básico, vuelvo a mi familia y a mi hija, y me sigue maravillando. En estas fechas te animo a que hagas ese "checklist". A veces te vas a encontrar con cosas que te ponen triste, pero te pido que llegues hasta el final de la lista en lo que ya tenemos, para que podamos apreciar todo lo que Dios ha hecho por nosotros.

Gracias por acompañarnos en esta temporada. Ya es diciembre y las fiestas están encima. Aprovecha a tu familia: ámalos, abrázalos, compréndelos. Si de repente algunas cosas no salen como tú esperabas, te animo a que voltees a la cruz y que recuerdes a ese Niño que vino en un pesebre, que vino sin nada en un establo, y todo lo que hizo por nosotros.

Eso lo vale. En estas fechas vale mucho recordar de nuevo esos sucesos y agradecer. Gracias por acompañarnos en esta temporada.

Fundamento Bíblico

Como editor teológico, te sugiero meditar en estos versículos que dan soporte a tu reflexión sobre el agradecimiento y el cuidado de Dios:

1. Sobre recordar de dónde nos sacó el Señor

"Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos." Deuteronomio 8:2 (RVR1960)

Este pasaje es vital para tu mensaje. Así como el pueblo de Israel debía recordar su trayecto, nosotros recordamos los tiempos de "vender en la calle" para ver la fidelidad de Dios hoy.

2. Sobre la distracción y el afán por lo material

"Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?" Mateo 6:25 (RVR1960)

Jesús nos llama a reenfocar nuestra mirada. La pregunta de tu hija por el "capibara" es un recordatorio de la sencillez frente a nuestra preocupación por las cuentas y el dólar.

3. Sobre el contentamiento en toda circunstancia

"No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad." Filipenses 4:11-12 (RVR1960)

Este texto respalda tu idea de que, sin importar si empezamos desde cero o si otros piensan que "no sufrimos", nuestra paz depende de Cristo y no de nuestra cuenta bancaria.

4. Sobre el sacrificio de Cristo y Su humildad

"Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos." 2 Corintios 8:9 (RVR1960)

Este versículo conecta perfectamente con tu conclusión sobre el pesebre. La riqueza que tenemos hoy no es solo material, sino la gracia de ser rescatados por Aquel que lo dejó todo por nosotros.

Ve a Youtube y checa los comentarios, Gracias..

« Volver a todas las entradas

Contenido